Transcripción de la entrevista
radiofónica en Más Dial a Hermes Illa
6 de marzo 2026
Buenas noches, queridos
oyentes. En antena, un domingo más con vosotros, servidora, Beatriz de Burgos.
Hoy en nuestro programa Madrugadas de domingo tenemos a una
invitada multidisciplinar. Más conocida como artista drag y creadora de
vestuario en el mundo de la noche que como escritora, Hermes Illa está con
nosotros para descubrirnos su faceta literaria y darnos a conocer algunas
pinceladas de su próximo proyecto literario: una selección de relatos gestados
entre escenarios, telas, maquillajes y memoria.
B.B. Buenas noches, Hermes
Illa. Gracias por estar aquí con nosotros.
H. I. Buenas noches, querida.
Gracias a vosotros por invitarme.
B.B. Para quien no te conozca,
¿quién es Hermes Illa?
H.I. Hermes Illa es quien
estuvo siempre dentro de un niño que nació en un pueblo de la Axarquía y que a
los 15 años abandonó para extender sus alas en Torremolinos.
B.B.¿Cómo fue crecer en tu
pueblo antes de llegar a la Costa del Sol?
H.I. Un infierno. Siempre me
sentí fuera de lugar: mi familia, y los del pueblo se encargaban de hacérmelo
ver.
B.B.¿Alguien a quien recordar
con especial cariño? ¿Algo que te haya dejado marca?
H.I. Pili, la peluquera de la
calle del Agua, la que me guardaba todas las revistas viejas de moda. —Un beso desde aquí, amore.
Como estigma arrastro un problema de alcoholismo desde mi primer trabajo de
chavalín en el lagar con las mujeres comareñas. Fíjate si me ha dejado marca el
maldito pueblo.
B.B. ¿Leías mucho de joven?
¿Qué libros o autores te marcaron?
H.I. Imagínate en mi entorno, de crío, solo revistas. Fue en mi
estancia en Vélez cuando descubrí la biblioteca de mi abuelo, maestro
republicano tan insignificante para los fascistas que no se les ocurrió
destruir ese tesoro escondido en el salón a la vista de todos. Leí desde
cuentos de Julio Verne a ensayos de la Zambrano; desde las novelas rosas
anarquistas de mi abuela a libros de texto de Geografía e Historia…
B.B.¿Qué te empujó a escribir?
H.I.,No estoy segura, creo que mi pulsión por crear. La pasión y la
necesidad llegaron después.
BB. ¿Por qué el relato corto y no la novela?
H.I. Más fácil de construir para mí que he aprendido en talleres y
clases magistrales, pero eso sí, con las mejores.
B.B. Me imagino que te refieres a tu hada madrina, Camila Sousa.
H.I. Jajjaja, sí, mi segunda mother queen junto con Alana. La
primera es Reyina, la drag queen que me recojo deshecha cuando llegué a
Torrelo y descubrió mi potencial en el mundo del diseño; Camila, junto a la
Portero, me animaron a contar historias para poner voz a mi mundo silenciado.
B.B. En el club no solo actúas, también diseñas vestuario. ¿Cómo
se relaciona eso con tu creatividad como escritora?
H.I. Mi faceta de diseñadora me ha ayudado a desarrollar un proceso creativo
en mis historias que llevo a cabo con la misma pulcritud y orden con que diseño
ropa. Mi inspiración para escribir bebe de la savia del escenario, de los
camerinos, de la convivencia con mis hermanas. Oye, Beatriz, puedo decir el
nombre del local, ¿verdad? —sonríe—:
La Luziérna-Drag.
B.B. Tus textos tienen un trasfondo de denuncia social. ¿De dónde
nace esa necesidad?
H.I. Como ya he referido, a mí alrededor pululan historias
merecedoras de ser contadas; historias reales que superan la ficción más
macabra. Soy una juglar que recoge las historias de los márgenes y en vez de
recitarlas, las transcribo: homofobia, discriminación de género, violencia,
abusos, explotación, soledad… Los desclasados desfilan ante mí con cada
historia y yo solo les doy paso a mi folio en blanco para que cojan sitio. En
este libro que está a punto de ver la luz, Génesis, Marilyn, Cinthya, Candy, y
algunas más que me guardo, han llegado para contar sus historias, historias con
aristas; cargadas de culpa; confundidas. Vienen de la mano de gente disfrazada
de normalidad, gente de la que se espera las protejan: padre, madre, hijo, tía,
monja, psicóloga, vigilante…, pero que si rascas, esconden más víctimas. ¿Quién
sabe si en alguna de las historias acabarán todos encontrándose? Uhm, no sé, necesitaría
una novela.
B.B. Y para terminar, ¿crees que la literatura tiene capacidad de
cambiar miradas?
H.I. Bonito título: Cambiar miradas. Te lo compro.
Ponemos punto y al fin a nuestra madrugada de hoy con la sonrisa
de Monna Lisa de Hermes Illa y un posible título para su inédito libro.