lunes, 9 de marzo de 2026

4_EJERCICIO_JORGE INIESTA

El eco de los pasos perdidos

Han pasado dieciocho años desde aquel verano en la costa del sol donde Elena y Julián consumieron un amor tan breve como volcánico, truncado por el peso de las ambiciones profesionales y un malentendido nunca aclarado. Hoy, con las canas asomando, el peso de matrimonios desgastados y carreras exitosas a sus espaldas, el azar —o una cuidadosa jugada del destino— los reúne en la inauguración de una pequeña galería de arte en Madrid.

Al cruzar la mirada, el tiempo parece colapsar. No son los desconocidos en los que pretendían haberse convertido; son los mismos amantes hambrientos, pero con cicatrices nuevas. A lo largo de una sola noche, recorriendo las calles de una ciudad que no duerme, ambos deberán decidir si ese "fuego residual" es solo nostalgia por el tiempo perdido o la última oportunidad de reclamar la vida que realmente querían vivir.

 

Amparo de la Cueva, nos introduce a través de una historia de amor y pasiones ocultas en un mundo lleno de intrigas, engaños y de secretos inconfesables.    

Suerte o desgracia

 

Un día desapacible, nublado y con el mar muy picado. Como la vida de Andrés. Sin trabajo y en medio de un traumático divorcio.

Paró el coche, necesitaba que el aire en la cara le despejara las ideas. Mientras paseaba fumando un cigarrillo por la arena de la playa desierta, sus pies tropezaron con algo extraño que le hizo caer de bruces. Maldiciendo su continua mala suerte, tiró fuerte del objeto que le había hecho caer. Era una maleta de cuero negro semienterrada. Mirando a su alrededor por si veía a alguien, con curiosidad abrió la maleta. Su sorpresa fue mayúscula al ver que su interior estaba repleto de fajos de billetes de 500€.

¿Qué hacer? ¿Avisar a la Policía? ¿O llevarse la maleta?

¡Al coche con ella! Sus problemas acababan de desaparecer en ese momento. O quizás los problemas que se le venían encima eran de una dimensión desconocida para él.

Detrás de las dunas y escondido en unos matorrales, un hombre con cara siniestra le observaba a través de unos prismáticos.

 

Amparo de la Cueva, con su singular maestría en las novelas de intriga, nos introduce a través de Andrés en el oscuro mundo del crimen organizado. Un hombre normal que por una casualidad y una decisión precipitada, se ve envuelto en una historia llena de peligros y situaciones insospechadas.

 

 Valor espontaneo y valores permanentes

Javier, veinticinco años, ingeniero industrial con un magnífico expediente académico, dos idiomas, pero sin trabajo fijo.

Educado en el seno de una familia muy católica y tradicional, sus amigos y su entorno le frenan para salir al extranjero

Ya había anochecido cuando salió de la empresa donde estaba haciendo prácticas. Al dirigirse a su moto vio como un coche que circulaba sin control por la estrecha y desierta calle se estrellaba contra una farola y empezaba a incendiarse. Un hombre sin sentido al volante y un niño en una sillita en la parte trasera. Sin dudarlo y atravesando las llamas sacó primero al niño, volvió para sacar al hombre y en el momento que lo consiguió, el coche explotó saltando por los aires.

Al despertar en el hospital, con las manos y los brazos vendados, oyó la voz de una enfermera, “menos mal que llevaba puesto el casco si no se abrasa toda la cara”.

Una visita inesperada. “Soy el Jeque Abdul Asrany, le ha salvado la vida a mi hijo y a mi nieto, poniendo en peligro la suya, mi agradecimiento y el de mi pueblo no tienen límites, pídame usted todo lo que desee”.

 

Amparo de la Cueva, con exquisito tacto pero con pluma afilada, nos adentra en la vida y costumbres de un pequeño país del golfo Pérsico, donde Javier se enfrenta a las contradicciones de una vida rodeada de lujos, placeres y de éxito profesional, con los valores tanto morales como religiosos en los que ha sido educado.

Una historia apasionante donde no faltan la intriga, el amor, los deseos más impuros y las traiciones que llevarán a Javier al límite.

 

  

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